Un vivero de talento futbolístico
Seis jugadores cántabros,retirados o en activo,han creado Futbox, un centro de tecnificación ubicado en el Polígono de Raos, en Maliaño
En la calle Galera del
Polígono de Raos, en Maliaño hay un vivero de marisco.Ahora, a unos cien metros, otro de futbolistas. Gonzalo Colsa y Pedro Munitis vieron en una nave, antiguo almacén de pienso, un deseo en diferido.
La oportunidad que les hubiese gustado tener de pequeños a ellos y también a los jugadores, ya retirados o en activo, que se han unido a ambos en la creación del proyecto Futbox, un centro de tecnificación y, a la vez, un vivero de talento.
Entre todos los involucrados suman 1.517 partidos en la máxima categoría; 131 goles y 31 internacionalidades absolutas con España.
Sergio Canales, Dani Raba, Manolo Higuera y Alvaro González son los que se han sumado a Colsa y Munitis en esta iniciativa empresarial.
Además, el actual gerente y coordinador de la empresa es otro exracinguista como José Picón. Mucho fútbol y mucho conocimiento que compartir con los más jóvenes. «Para nosotros lo importante es
el jugador. Cada uno es un proyecto único. Realizamos una valoración previa y elaboramos una serie de tareas consensuadas con el jugador en aspectos que quiera mejorar. A partir de ahí, tocar lo técnico, táctico, físico y psicológico para que el futbolista acabe siendo su mejor versión. Ese es el objetivo», explica Pedro Munitis.
El proyecto Futbox está condensado en una nave industrial de unos 2.000 metros cuadrados. Una inversión inicial de aproximadamente 300.000 euros para un recinto que alberga dos pequeños campos ‘indoor’ de hierba artificial de treinta metros de largo y veinte
de ancho; una pista de pádbol para practicar una mezcla de fútbol y pádel, vestuarios y un gimnasio no sólo orientado al fútbol. Todo ello, con intención de seguir creciendo.
Mientras Pedro Munitis aguarda alguna propuesta interesante para volver a los banquillos
profesionales ofrece su sapiencia en Futbox a los chavales. Lo formativo es una de las debilidades del técnico del Barrio Pesquero. «La idea viene, desde nuestra experiencia, de la formación a la élite, cosas que hemos ido echando de menos o que nos ha costado adquirir a lo largo de los años. Entendíamos que
desde nuestra experiencia podíamos hacer una gran aportación a los chicos y chicas que empiezan a jugar», explica el exjugador cántabro, que ya tiene preparada sobre el césped, con setas, la clase del día siguiente.

LAS CLAVES
El objetivo es que el futbolista acabe siendo su mejor versión»
Pedro Munitis
«Se necesitaba para enseñar cosas que a nosotros nos faltaron de pequeños»,
Álvaro González
«Ya hemos empezado con campus. Esta misma semana estamos con unas jornadas de tecnificación y está previsto empezar en octubre con la Escuela de Desarrollo de Talento, que nos motiva muchísimo», anuncia Munitis, cuyo proyecto ya ha contado con jugadores «como Edu Bedia o Sergio Canales, haciendo la pre-pretemporada u otros de Tercera que han trabajado con nuestros preparadores físicos». «Futbox es muy amplio», agrega.
Las tarifas dependen de los servicios contratados. Para Munitis, la idea es «ir creciendo acorde con la demanda y lo que podamos abarcar, pero «intentaremos ir creciendo dependiendo de la demanda siempre priorizando el dar una calidad muy alta». «Los campus están teniendo muy buena acogida.
Gente que había contratado una sola semana ha ido ampliando. No es fácil echar a andar algo, así que contentos». Toda la información del proyecto se encuentra en las redes sociales -Facebook e Instagram – de Futbox Santander.
«Creo que vamos a poder dar un buen servicio al fútbol cántabro. Es algo necesario, porque cuando entrenas a un equipo, por mucho que quieras, es imposible individualizar el trabajo». Lo dice alguien que, antes de dirigir a mujeres y hombres adultos, comenzó en el banquillo del equipo benjamín de su barrio.
Los que salen en la tele
Que Munitis o Cola son instituciones en el fútbol cántabro no admite debate. Sin embargo, en Futbox algunos de sus protagonistas no han visto jugar a ninguno de los dos. De ahí la importancia de contar en el proyecto con Sergio Canales, Dani Raba o Álvaro González. El de Potes ya ha impartido alguna clase estos días que pasa en casa. «Esta mañana -jueves- hemos estado entrenando con chicos de 2013. En ese año yo ya había debutado y Pedro ya había pasado por el Racing. No es cuestión de que uno sepa más o menos, pero a alguien que sigue en activo le tienen un poco más de respeto porque te siguen viendo en la televisión. Intentamos ayudar a los pequeños, que son esponjas para coger los conceptos», reconoce el ya exjugador del Olympique de Marsella. No hizo falta mucho para ‘engañarle’ de cara a formar parte del proyecto. «Cuando Gonzalo y Pedro me llaman, tratamos de echar a andar algo que creíamos que en Cantabria se necesitaba para enseñar a las más jóvenes cosas que a nosotros nos habían faltado desde pequeños. No lo dudé y más estando fuera, que me hacía sentir más cerca de mi tierra», comenta Otro que lo ha echado de menos durante su as- censo a la élite: «Un poco más individualizado todo.Grupos reducidos para aprender más rápido que si estás en un equipo de 25.

Cuando llegas al fútbol profesional te faltan algunas cosas que, si las hubieses aprendido desde pequeño, serías más fuerte.
No sólo en lo técnico y lo táctico». «Esto es como cuando vas al instituto. Si tienes clases extra te pueden enseñar y sobre todo jugadores profesionales, con experiencia», completa.
En este sexteto de profesionales, el más veterano en el fútbol y también en el mundo empresarial es Manolo Higuera. «Esto nace como una escuela de desarrollo de talento.
Una especie de centro de alto rendimiento. Pretendemos dar a los niños y futbolistas lo que para nosotros fue un déficit. El desarrollo individual», insiste.
Si le ha faltado a gente más joven como Álvaro González, más aún a un jugador formado en los años setenta y ochenta. El proyecto tiene su vista puesta, «fundamentalmente en los niños de Cantabria», pero quiere traspasar fronteras: «Ya tenemos convenios con escuelas de Miami, California, México.». Higuera destaca lo novedoso de la propuesta que hace Futbox. «No lo había en Cantabria y casi ni en todo el país. En Madrid hay una escuela que está empezando, más pequeñita, pero en España no hay un centro de alto rendimiento como este.
Es un modelo que creo que va a ser muy importante y a nosotros nos hace una ilusión tremenda»

Álvaro González, libre tras salir del Olympique de Marsella, baraja
«ofertas de clubes al máximo nivel» para continuar su carrera
Álvaro González es uno de los deseos del racinguismo, pero el sueño tendrá que esperar. «Siempre he dicho que me gustaría volver a vestir la camiseta del Racing, pero hay momentos. Y este es un momento difícil. He estado en contacto con el Racing, no lo voy a negar, pero mi estancia en Marsella hace que mi vuelta aquí sea complicada.
Quizá el Racing necesite primero otras opciones. Yo me siento racinguista y no quiero perjudicar al club. Ellos entienden mi situación a la perfección», reconoce el futbolista de Potes. Los caminos aún no se han encontrado. Así que el zaguero baraja sus opciones: «Todavía tengo 32 años y tengo ofertas de clubes que están en el máximo nivel». Aún así, agradece al Racing «que hayan pensado en mí».
Son días de descanso y reflexion, tras desvincularse del Olympique de Marsella el pasado lunes. «Tengo que pensar sobre lo que tengo encima de la mesa.
Debo valorar si quiero seguir compitiendo al máximo nivel o si quiero darme alguna experiencia exótica y aprender otras cosas.replica watches , Replica Watches UK , Rolex Day-Date replica watches.
Tengo varias propuestas sobre la mesa, de varios clubes, de varias categorías y de varios puntos del mundo.
Tomaré una decisión esta semana con mi familia», afirma Alvaro. La salida del Vélodrome ha sido peor de lo que esperaba. «He acabado allí quizá tres de los mejores años de mi carrera profesional, en los que he disfrutado mucho, pero por discrepancias decidimos llegar a un acuerdo común y rescindí los dos años que me quedaban», comenta.
No oculta que le ha dado «pena, sobre todo, por cómo ha acabado todo, que podía haberlo hecho de una manera mejor». A pesar del sinsabor, se queda «con lo bueno. Para mí ha sido una de las mejores experiencias de mi vida.
He aprendido otras formas de vivir; hablo francés; me hicieron capitán en un club que para mí ha sido espectacular; con una masa social que no me imaginé cuando llegué allí y un estadio de los de mayor fervor del mundo. Los dos primeros años han sido increíbles. El tercero ya me costó un poco más por las discrepancias sobre todo con el entrenador. Pero no guardo rencor a nadie». Desde que salió del Racing en 2012, «han pasado muchísimas cosas. Lo bueno es que ahora el club está mucho mejor que cuando me fui.
Como racinguis ta lo he seguido toda mi carrera. Estamos en un punto de inflexión que ojalá sea para bien. Ahora hay que evitar los mismos errores que se cometieron tras los anteriores ascensos a Segunda; tener cabeza para mantenerse, crear un proyecto para volver a Primera y que nosotros lo podamos ver»
